La comida como identidad cultural

Los hábitos alimenticios están directamente ligados con nuestra cultura, pues estos siempre  son influenciados por la formación cultural y social que recibimos durante toda la vida. Las tradiciones religiosas, la clase social, el ingreso, las restricciones y prohibiciones alimenticias son elementos característicos que posee cada cultura, ya aunque usted trate de modificar estos hábitos o estos solos se modifiquen, no quiere decir que usted dejó de hacer parte de una cultura específica, al contrario, esto solo representa la forma en la que usted evoluciona dentro de la misma.

Las transformaciones sociales introdujeron nuevos hábitos alimentarios a la vida de cada individuo, y aún sigue ocurriendo, consecuentemente nuevas identidades que pasaron a formar parte de lo cotidiano, generando nuevas necesidades que surgieron como consecuencia de los cambios económicos, sociales y tecnológicos que ocurrían durante un periodo determinado.

Las particularidades de cada región sumadas a la influencia de los colonizadores e inmigrantes que ocurrieron hace más de un siglo lograron modificar y moldear las tradiciones que de cierta manera ya se tenían planteadas, de esta manera hicieron de la gastronomía de una zona específica algo más diverso, pues no solo se trataba de tradiciones implantadas por inmigrantes, pues también se cuenta con una serie de costumbres que ya se tenían en dicha zona transformándola en un atractivo turístico en algunas ciudades, promoviendo la valorización de aspectos culturales y regionales, además de despertar en el turista o visitante el deseo de conocer la cultura local también por sus olores, colores y sabores.

Así es uno de los aspectos, que más llama la atención de cualquier visitante, gira en torno a la comida, esto sin duda alguna será la característica que más recordará, pues esta está basada en sabores nuevos, métodos de preparación diferentes y un sinfín de peculiaridades que sin duda alguna causará emoción en cada visitante.

¿Puede ser considerada la comida como atractivo turístico?

Alimentarse forma parte de la experiencia turística sin excepción alguna.  Independientemente del motivo del viaje, ya sea por diversión o motivos laborales, surge la necesidad de disfrutar de la comida de cualquier lugar al que se asista. Con la imposición de  alimentos que exigen un menor tiempo en su preparación la cocina regional se ha destacado por sus singularidades, formas de preparación, lugares de consumo, rituales, tradición y ante todo el significado cultural que se le ha atribuido a este, también se da una fascinación por la diferencia de etnias. Se trata no sólo de consumir el alimento preparado, sino de la sociabilidad involucrada en la degustación de dichos alimentos

La alimentación como forma de placer indica la posibilidad de desarrollo de la gastronomía de cualquier lugar, pues esto sin duda alguna motivara a la elaboración de estos productos, y la manera de patentarla a nivel mundial,  como segmento y atractivo turístico, inclusive por el hecho de que los turistas en su gran mayoría procuran conocer la cultura local, comer su comida autóctona, probar los platos típicos y todo aquello diferente a lo que están acostumbrados a consumir cotidianamente.

El turismo utiliza elementos gastronómicos como atractivo entre los cuales se puede citar los bares, restaurantes, fiestas y festivales gastronómicos. Es aquí donde el turista encuentra en lo raro y diferente, algo atractivo y llamativa para su paladar.